La Talla Diana

-Resumen:

La estimación de la denominada talla diana, talla potencial o talla genética o esperada, se basa en el cálculo a partir de la talla media de los padres. Será la predicción de altura definitiva que alcanzará el niño/a según la talla media de los padres.

-Discusión:

Su conocimiento es muy útil, ya que permite valorar el potencial genético y sospechar una alteración del crecimiento cuando las predicciones de talla definitiva se alejan de ella de forma persistente en más de dos desviaciones estándar (± 10 cm) y con menos seguridad si la diferencia es superior a 1 DE (± 5 cm).

El siguiente método tiene un margen de error de +/- 9 cm.

La talla diana se calcula con la siguiente fórmula: Talla del padre + Talla de la madre (en centímetros)+ 6,5 / 2 = Talla objetivo

En el caso de hijos varones, se añade 6,5 a la suma de las tallas de los padres y en el caso de las mujeres se resta 6,5 a la misma suma.

El más sencillo es calcular la “talla proyectada”. Se hace siguiendo sobre una gráfica de percentiles, el percentil por el que crece un joven, hasta la edad de 18 años.

El mas seguro se realiza a través de unos cálculos que toman en consideración la edad cronológica, la talla, la edad ósea, la velocidad de crecimiento en el último año, y el grado de desarrollo puberal. El margen de error es de 2-4 cm. Con este método se puede predecir la talla definitiva con una probabilidad de acierto entre el 80 y 95%.

Están los factores genéticos: hormonales, étnicos, metabólicos.

Y los factores exógenos: nutritivos, afectivos, realización de ejercicio semanal.

Lo que nos indica esta fórmula es un rango de estatura probable, con un margen de error de 5 centímetros.

-Conclusiones:

Las variaciones normales en la talla son debidas en un 80% a factores genéticos, hereditarios; mientras que, el 20% restante se deberían a factores ambientales que contribuyen a la diferencia de talla entre las poblaciones y que serían responsables de la evolución secular de la talla a través de generaciones.

La evidencia acumulada indica también la importancia de la epigenética como una causa importante de la diversidad fenotípica heredada y adquirida en humanos.

Los factores ambientales, probablemente a través de mecanismos epigenéticos (metilación del ADN, modificación de las histonas y/ silenciación de genes asociado a ARN), son capaces de influir en la talla adulta y en el ritmo madurativo.

Estos factores pueden ser múltiples (nutrición, estrés, disruptores endocrinos…) y con frecuencia son comunes estos procesos.

El eje de la GH es el eje hormonal más importante en la regulación del crecimiento lineal y alrededor del 25% de los pacientes con talla baja idiopática muestran niveles disminuidos o en el rango bajo de la normalidad de IGF-1 (factor de crecimiento semejante a la insulina 1) también llamado somatomedina y, en menor medida de IGFBP3 (proteína transportadora de IGF3).

Ambas proteínas son dependientes de GH, lo que sugiere en estos pacientes un cierto grado de deficiencia o resistencia a la GH.

La talla final depende en gran medida de factores hereditarios y existe un coeficiente de correlación de aproximadamente 0,75 entre la talla final del niño y la talla de los padres.

Referencias:

-Snoek HM, van Strien T, Janssens JM, Engels RC. Longitudinal relationships between fathers’, mothers’, and adolescents’

restrained eating. Appetite 2009; 461-8.

-Ríos R. Evaluación a los nueve años del Programa de Atención

al Niño: estudio de factores antropométricos, cardiovasculares

y de la columna vertebral. (Tesis doctoral). Universidad de

Murcia. 2012.

Keywords:

Talla de los padres y talla esperada, Talla de los padres y disruptores endocrinos, Talla de los padres y epigenética,

talla baja y somatomedina, talla baja e IGF1, talla potencial y ejercicio, nutrición y talla, estrés y talla, GH y crecimiento lineal,

factores hereditarios y talla

Referencias:

-Ranke MB. Treatment of children and adolescents with idiopathic short stature. Nat Rev Endocrinol. 2013; 9: 325-34.

 

-Sobradillo B, Aguirre A, Arestí U, Bilbao A, Fernández-Ramos C, y cols. Curvas de crecimiento. Estudios longitudinal y transversal 2004.