Trastorno Límite de la Personalidad

-Resumen:

El paciente con Trastorno Límite de Personalidad (TLP), también llamado “borderline”, presenta una amplia sintomatología estando presente un alto porcentaje de estas características:

Una profunda inseguridad sobre la base de un yo mal estructurado y un mal concepto de sí mismo (incluso, en el aspecto externo).

-Desarrollo:

Conjuntamente a lo anterior destaca lo siguiente:

Dependencia afectiva.

Inmenso vacío interior, que no parece poderse colmar con nada ni con nadie.

Suele aparecer con frecuencia con aspecto descuidado o extravagante.

Parecen narcisistas. Su mundo parece reducirse en exclusiva a todo cuanto a ellos pueda afectarles.

Vive en un estado de ansiedad prácticamente crónica y generalizada.

Su carácter y expresión es frecuentemente colérico, lo que suele llamar la atención en su entorno, que no suele quedarse con un buen concepto de su persona (ira inapropiada).

Deseos casi obsesivos de determinados objetos, que, una vez logrados, pierden todo su interés.

Propende al trastorno en la alimentación, no resultando extraños los casos de anorexia y bulimia, especialmente en la adolescencia.

El control sus afectos y sentimientos – generalmente intensos, aunque muchas veces, defensivamente se esconden tras una máscara de aparente indiferencia – es escaso, lo que le genera serios problemas de adaptación y comunicación, con tendencia a la impulsividad.

Fantasías de pérdida y abandono que le resultan intolerables, hasta el extremo de generarle una notable irascibilidad y hasta agresividad furiosa.

La polaridad es frecuente en ellos: Pueden pasar casi en cuestión de horas de una posición eufórica, casi maníaca, a una depresión marcada.

Su propia autovaloración es en extremo mudable e inconstante.

Presentan severas dificultades de atención y concentración, lo que dificulta enormemente cualquier proceso de integración escolar o laboral.

Su memoria, por el contrario, puede ser tanto deficitaria como prácticamente fotográfica, sobre todo cuando el material a recordar ha resultado traumático, frustrante, doloroso o desagradable.

No son infrecuentes los excesos en el consumo de alcohol y drogas.

Aunque con un super ego muy severo en ocasiones, tienen grandes dificultades para cumplir con sus compromisos y obligaciones, presentando muchas veces una actitud abúlica y desaliñada.

Su capacidad para manipular a los otros suele ser un rasgo muy desarrollado, en el que se muestran como auténticos expertos.

Pasan de la idealización a la desvalorización de las personas, instituciones o grupos humanos con una gran facilidad.

Suelen culpar a los demás de todos sus problemas personales y de forma muy especial a sus familiares o a las personas con las que conviven o más frecuentemente tratan.

Todo estudio, trabajos o incluso su propia terapia son abandonados al mínimo contratiempo.

 No son infrecuentes los pacientes que han ido rotando por varios profesionales de la salud mental sin haber logrado una mínima continuidad terapéutica.

Muchos son propensos a las crisis de pánico y/o a los trastornos obsesivo-compulsivos.

Suelen tener una severa dificultad para retener lo que se les dice. Tienen fama de no escuchar a nadie, reproche que muchas veces niegan categóricamente.

No obstante, son personas extraordinariamente receptivas. Parecen captarlo todo e incorporarlo en su interior.

Muchas veces no toleran someterse a ninguna autoridad, o por el contrario la buscan impulsivamente hasta encontrarla.

 No son infrecuentes en ellos las incursiones en sectas.

Tienen tendencia a autolesionarse o tener conductas destructivas, como una forma de experimentar “sensaciones”.

En algunos casos ideaciones paranoides de carácter transitorio, con síntomas disociativos.

La propensión al suicidio o cuando menos a las ideas o fantasías de este tipo, son bastante frecuentes, llegando a consumarlo cerca de un 10% de los que lo intentaron.

Otros profieren amenazas de suicidio o de mutilación, siendo muy frecuentes determinados daños físicos de no excesiva gravedad.

Estos pacientes pueden haber tenido una infancia difícil, dolorosa, traumática.

Con frecuencia fueron en su infancia niños hipercinéticos, irritables y rebeldes.

Su vida familiar suele ser de enorme complejidad y tirantez, con problemas personales con prácticamente todos y cada uno de los miembros de su familia.

Su educación ha sido casi siempre tortuosa, un ir de conflicto en conflicto, con un efecto muy lesivo y desmoralizador para ellos.

Su capacidad para establecer unas relaciones sociales, aceptables, es casi nula.

 La impulsividad que se manifiesta en áreas como la sexualidad, la conducta, la comida compulsiva, el derroche de dinero o los excesos sexuales.

Temen, las más de las veces aquello que más desean, boicoteándose con frecuencia cualquier posibilidad de éxito, que justificarán con cualquier racionalización bastante poco convincente.

Su capacidad de intuición resulta muchas veces asombrosa, buscan y encuentran – con el que tratan – su punto débil, como defensa.

-Conclusiones:

 

 

El trastorno límite va fluctuando en torno a dos grupos de síntomas:

Unos que reflejan su inmadurez en su desarrollo emocional, como son la inestabilidad y ambivalencia y por otra parte su dificultad para ejercer un control efectivo sobre su vida pulsional e impulsividad.

 

Por otra parte, presentan desajustes y trastornos de la conducta, inestabilidad emocional con agresividad, recelo y abandono de sus actividades habituales.

 

Con sentimientos de vacío y temor a ser abandonados. “se siente con sentimientos de vergüenza y fracaso”.

 

Deterioro social: singular elaboración de los afectos y alteración del juicio de realidad y decisión.

-Referencias:

PRACTICE GUIDELINE FOR THE Treatment of Patients With …

https://psychiatryonline.org/pb/assets/raw/sitewide/practice

Borderline personality disorder – The Lancet

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(04)16770-6/fulltext

 

Keywords: TLP: trastorno límite de la personalidad, deterioro social y TLP, trastorno límite e impulsos, afectividad y trastorno límite, autolesiones y trastorno limite, conducta alimentaria y trastorno límite, sexualidad y trastorno límite, indecisión y trastorno límite, agresividad y trastorno límite. TLP e imagen